HALLAN MICROPROTEÍNAS QUE PUEDEN CONDUCIR A UNA VACUNA CONTRA EL CARCINOMA HEPATOCELULAR

Unas son específicas del tumor y otras pueden ser compartidas por varios tipos de cáncer, según un estudio del Instituto del Hospital del Mar.

Investigadores el Instituto de Investigación Hospital del Mar de Barcelona, con la participación de científicos del CIMA Universidad de Navarra y de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, han hallado decenas de microproteínas, algunas de ellas específicas, relacionadas con el carcinoma hepatocelular, que es el tipo más frecuente de cáncer primario de hígado y se desarrolla más comúnmente en personas que padecen enfermedades hepáticas crónicas, como la cirrosis causada por hepatitis B o C. Son como “farolillos rojos”, ha explicado a este diario Mar Albà, autora principal del estudio publicado en Science Advances.

Esta profesora de investigación ICREA, y coordinadora del Grupo de Genómica Evolutiva del Programa de Investigación en Informática Biomédica (GRIB) del Instituto de Investigación Hospital del Mar, cree que esas microproteínas podrían servir para el diagnóstico de precisión y para el desarrollo de una terapia personalizada; en concreto, una vacuna terapéutica.

Ha informado Albà de que se sabía que hay unos 20.000 tipos de microproteínas o proteínas muy pequeñas con diferentes funciones, pero lo que ellos han descrito es que las hay relacionadas con tumores y que unas son específicas de ellos (como han visto en el caso del carcinoma hepatocelular) y otras pueden ser compartidas por varios tipos de cáncer (de pulmón, de piel, de mama, etc.).

La investigación de estas microparticulas, que hasta no hace mucho eran invisibles, es posible en la actualidad por la tecnología de secuenciación que permite ver partes de los genes que se traducen en proteínas.

EL SISTEMA INMUNITARIO «LAS VE»

Albà y su equipo, que trabajan en el análisis masivo de datos de bancos de datos y que están aliados con grupos de investigación del cáncer, han logrado identificar las mircroproteínas propias del carcinoma hepatocelular y también han descrito en el mismo artículo que el sistema inmunitario “las ve como cosas extrañas o aberrantes, y las puede atacar”, según la investigadora.

Esa característica o particularidad es la que permite a los científicos implicados en esta investigación pensar en la posibilidad de tratar de potenciar la respuesta del sistema inmune para que sea más fuerte contra estas microproteínas y, en última instancia, contra el propio tumor.

Las decenas de microproteínas halladas en este trabajo están presentes en el 10% de los pacientes; pero cada una de ellas en un grupo diferente de pacientes, por lo que una estrategia terapéutica como la sugerida tendría que ser personalizada.

Albà considera que, como algunas de estas microproteínas también se observan en otros tipos de tumores, esta misma estrategia terapéutica podría servir también en ellos.

Y apunta otra utilidad de las microproteínas: pueden ser un biomarcador de respuesta a la inmunoterapia en cáncer porque, al estimular de manera positiva el sistema inmunitario contra el tumor, hay más cantidad.

Albà indica que este es un primer estudio y, por tanto, abre una línea de investigación con varios frentes. Por ejemplo, con Puri Fortes, directora del Programa de Biología y Terapia de ARN de CIMA Universidad de Navarra, ya trabajan en un prototipo de vacuna terapéutica para probar en modelo de ratón.

Por otro lado, cada año se diagnostican unos 6.500 casos de cáncer de hígado en España, de los que el carcinoma hepatocelular es el tumor primario más frecuente. Se trata de un tumor muy agresivo, con tasas de curación inferiores al 30%.

La resección mediante cirugía o el trasplante son los principales tratamientos, aunque solo son aplicables al 25% de los pacientes. Además, estos tumores suelen reaparecer en un 30-50% de los casos tres años después de la cirugía.