«EL ASMA SE PUEDE TRATAR FÁCILMENTE, SOLO FALTA EDUCACIÓN.»

El Dr. Gabriel García, Director del Centro de Investigaciones Respiratorias (CEPIR), La Plata, Argentina y miembro del Comité Ejecutivo de la Guía Española para el Manejo del Asma (GEMA), nos habla de lo sencillo que podría ser combatir el asma, evitar exacerbaciones y mejorar la condición de los pacientes con EPOC en la región solo con educación a médicos del primer nivel de atención y a los pacientes.

Doctor, usted ha pertenecido a diversas sociedades médicas, esas discusiones académicas sobre el asma y las políticas públicas, ¿se ha logrado algún consenso o acuerdo sobre cómo abordar estas enfermedades y su adherencia al tratamiento, hay propuestas que se hayan elaborado para los decisores de políticas de salud?

Es una excelente pregunta. La verdad es que sí, hemos logrado avances, pero aún necesitamos mucho más. Hoy en día, las sociedades científicas trabajan arduamente en la elaboración de contenidos científicos de alta calidad, que sean fáciles de entender y aplicar por los médicos clínicos. Los médicos de atención primaria, por ejemplo, no tienen tiempo para estudiar todas las guías de cada enfermedad; necesitan mensajes claros, concisos y fáciles de aplicar. En la era actual, consumimos información de manera rápida y directa, y eso debe reflejarse en los contenidos para los profesionales de salud.

¿Entonces, cuál es el principal reto que enfrentan los médicos de atención primaria para tratar enfermedades respiratorias como el asma?

El principal desafío es la falta de recursos y equipos básicos en muchas regiones. Por ejemplo, el asma y la EPOC se diagnostican mediante un aparato llamado espirómetro. Sin embargo, en la mayoría de los países latinoamericanos, salvo en Chile, no se encuentran espirómetros en atención primaria. Esto es comparable a tener un país con muchos hipertensos, pero sin tensiómetros. Si no tenemos las herramientas adecuadas para diagnosticar, no podemos hacer una prevención eficaz.

¿Cree que las autoridades de salud están conscientes de la necesidad de estos recursos?

Creo que no, y esto es un problema grave. Los problemas respiratorios no tienen el mismo marketing que las enfermedades cardíacas, por ejemplo. Un electrocardiógrafo está en todos lados, pero la EPOC, que es la tercera causa de muerte en el mundo, no tiene la misma prioridad. En algunos países, las personas deben viajar cientos de kilómetros para hacerse una espirometría, cuando en atención primaria sería fácil de realizar. Es un tema de ignorancia y falta de colaboración entre las autoridades de salud y las sociedades científicas.

¿Cómo cree que se podría cambiar esta situación?

Las autoridades de salud deben entender que la prevención y el diagnóstico son esenciales. No es un tema de costos elevados; un espirómetro cuesta lo mismo que un electrocardiógrafo. Si se invirtiera en equipos básicos para diagnóstico, podríamos reducir enormemente los costos asociados al tratamiento de enfermedades respiratorias. Además, tratar el asma es muy sencillo y económico. Lo que se necesita es educación para que tanto médicos como pacientes comprendan la importancia del tratamiento adecuado y la adherencia.

Hablando de tratamientos, ¿cómo ve la situación de los medicamentos en la región?

El acceso a los medicamentos varía mucho de un país a otro. En algunos lugares de Latinoamérica, los inhaladores y los corticoides inhalados están disponibles en hospitales públicos de forma gratuita. Sin embargo, en otros países, las personas deben comprar medicamentos, incluso los más baratos. En Argentina, por ejemplo, demostramos que, si proporcionamos los medicamentos para tratar el asma, el ahorro que se obtiene en internaciones hospitalarias es significativo. Un paciente asmático internado cuesta lo mismo que tratar a 21 pacientes durante un año.

¿A qué cree que se debe esta falta de tratamiento adecuado en algunos países?

En parte, se debe a la falta de conciencia entre las autoridades de salud sobre lo que significa prevenir complicaciones graves. Tratar el asma y evitar la hospitalización es mucho más barato que enfrentar una crisis asmática. Las autoridades deben entender que la salud pública es una inversión, no un gasto.

En relación al tabaquismo, ¿cómo influye en las enfermedades respiratorias como el asma y la EPOC?

El tabaquismo sigue siendo la principal causa de EPOC, y también tiene un gran impacto en el asma. A pesar de los avances, el tabaco sigue siendo un gran problema. Las tabacaleras han avanzado con los cigarrillos electrónicos, pero lo que la gente no sabe es que esos dispositivos también tienen consecuencias graves para la salud pulmonar. El humo del cigarro electrónico contiene sustancias que no se pueden eliminar del cuerpo, lo que podría traer consecuencias a largo plazo.

¿Entonces, el cigarrillo electrónico podría convertirse en una nueva amenaza para la salud respiratoria?

Sí, en efecto. Aunque en un principio se pensó que el cigarrillo electrónico sería una herramienta para dejar de fumar, hoy sabemos que se ha convertido en un nuevo mercado. Incluso hay cigarrillos electrónicos sin nicotina, pero con sustancias que dañan el pulmón. La evidencia científica aún está en desarrollo, pero ya estamos viendo problemas respiratorios graves asociados a su uso.

¿Cree que el futuro de los tratamientos para asma y EPOC está en los medicamentos biológicos?

Los medicamentos biológicos están cambiando la vida de muchos pacientes con asma grave y EPOC. Sin embargo, estos tratamientos son costosos y se aplican en medicina de precisión, es decir, solo a ciertos tipos de pacientes. A pesar de su costo, para pacientes con alto riesgo de vida, los biológicos han sido un cambio radical. La medicina de precisión está avanzando, y pronto tendremos tratamientos más específicos para diferentes subgrupos de pacientes. Este es el futuro: personalizar los tratamientos según las características de cada paciente.