PSICOLOGÍA CLÍNICA: “SITUACIÓN ACTUAL DE LA SALUD MENTAL EN EL PERÚ”

Por: Lic. Consuelo Napaico Alcalde- Psicóloga Clínica (C.Ps.P. N° 16606)

Los sentimientos, afectos y emociones son características naturales del ser humano y están siendo afectadas por el distanciamiento social y se va a requerir una restauración de las emociones, sobre todo en el caso de los adolescentes que deberán rehacer sus relaciones amicales.

Por: Lic. Consuelo Napaico Alcalde- Psicóloga Clínica (C.Ps.P. N° 16606)
Por: Lic. Consuelo Napaico Alcalde
Psicóloga Clínica (C.Ps.P. N° 16606)

La conducta humana en general es compleja y requiere tener en cuenta de la integración de distintas variables que posee cada persona. La variable de la distancia física va a generar en todo el colectivo diferentes reacciones, de acuerdo a las características de personalidad de cada ser humano. Aun así, es importante resaltar que se observa que el distanciamiento físico y emocional esta teniendo un impacto en la salud mental de la mayoría de peruanos en donde puede deberse esta situación a que tenemos la costumbre de que en nuestro País predomine un contacto físico mas cercano y al bloquearse o impedirse este contacto producirá frustración, agresividad y diversas situaciones de violencia en donde en muchos casos será necesario tratamiento terapéutico.

Así mismo se ha evidenciado que el distanciamiento social interrumpe el desarrollo de las habilidades socioemocionales de los jóvenes y adolescentes. En tal sentido habilidades blandas como: el autoestima, empatía, manejo de emociones, creatividad, comunicación asertiva, trabajo en equipo, resolución de conflictos, liderazgo y actitudes como la responsabilidad podrían verse debilitadas.

“Se ha evidenciado que el distanciamiento social interrumpe el desarrollo de las habilidades socioemocionales de los jóvenes y adolescentes”.

Cabe resaltar que la educación virtual que están recibiendo los niños y adolescentes en nuestro País, producto del distanciamiento social que se ha implementado por esta pandemia afecta en diferentes aspectos como: retraso en el desarrollo, ya que el movimiento de los niños mejora la atención y capacidad de aprendizaje y el uso continuo de la tecnología restringe el movimiento. Otra afectación que se ve por esta situación es el trastorno del sueño, en los estudios realizados el 60% de los padres no supervisa el uso de la tecnología de sus hijos y al 75% de los niños se les permite la tecnología en sus habitaciones cosa que crea trastornos del sueño y esto repercute en su aprendizaje y funciones ejecutivas.

Según los estudios realizados se ven con más frecuencia situaciones de adicción al respecto, siendo que uno de cada diez niños entre ocho a dieciocho años de edad es adictos a la tecnología. Es importante tener en cuenta que el uso excesivo de la tecnología digital ocasiona afectaciones mentales como: depresión, ansiedad, trastornos de vinculación, trastorno bipolar, comportamientos agresivos a causa de que muchas veces los niños están expuestos a la creciente incidencia de los medios de comunicación en donde se ven programas de asesinatos, violaciones y torturas. Las funciones ejecutivas también se ven afectadas y en este sentido han aumentado las situaciones de déficit de atención, disminución de la concentración y disminución de la memoria.

La afectación que se ha observado en distintos niveles ha puesto en crisis a la familia, siendo el núcleo de nuestra sociedad, en la que se pueden sumar los duelos por perdida de familiares, aumentando los cuadros de estrés por los problemas económicos y un agravamiento significativo de la violencia contra la mujer, siendo importante aprobar y fortalecer políticas y leyes aplicables para promover la igualdad de derechos y oportunidades y el empoderamiento de las mujeres a todo nivel.

El distanciamiento social a aumentado los cuadros de estrés, ansiedad y depresión de manera significativa en la población peruana y es necesario darle prioridad a la salud mental en nuestro País, generando una cultura psicológica en donde trabajen más psicólogos en comisarías, centros educativos, centros de salud, centros de trabajo y en todo lugar.

Debemos reconocer que los niños y jóvenes son el futuro de nuestra Nación y como adultos responsables debemos de velar por la salud física y mental en nuestra Sociedad.