PREVALENCIA ES MAYOR EN MUJERES: SEIS DE CADA CIEN LIMEÑOS SUFRE DE ALZHEIMER

Para algunas personas olvidar dónde se dejaron los lentes, las llaves o el auto puede ser un episodio inusual, pero si se repite con mucha frecuencia y llega a interferir con la vida cotidiana, entonces es hora de una consulta especializada pues podría estar sufriendo de Alzheimer, advirtió Alberto Gallardo Mellado, neurólogo de SANNA Clínica El Golf.

El especialista subraya que el Alzheimer es una enfermedad cerebral que ocasiona problemas con la memoria, la manera de pensar y el carácter o la forma de comportarse. Asimismo, no debe considerarse como una forma normal del envejecimiento.

En Perú, se estima que la prevalencia de las demencias en general en el medio urbano es 10% y 6% en el rural. De dicho porcentaje, del 50% al 70% de los pacientes tienen Alzheimer, es decir, aproximadamente 6 de cada 100 personas en Lima y se presenta con mayor frecuencia en mujeres.

Prevención
La alteración que produce la enfermedad es genética, lo que facilita la realización de pruebas para identificar la alteración en familiares y hacer predicciones.

“Se puede prevenir, identificar y desde luego retrasar el mal, precisamente con el consejo genético. La diferencia la hace el Médico Especialista al examinar y evaluar al paciente. Las enfermedades neurodegenerativas comparten síntomas entre ellas; por ello sólo el médico puede identificarlas y explicar al paciente las mismas”, detalla Gallardo.

Algunas señales para identificar la presencia del Alzheimer son cambios de memoria que dificultan la vida cotidiana como planificar, resolver problemas, desempeñar tareas habituales o comprender imágenes visuales y cómo objetos se relacionan, desorientación de tiempo o lugar, problemas con el uso de palabras en el habla o lo escrito, disminución o falta del buen juicio y cambios en el humor o la personalidad, entre otras.

Aunque en el mercado aún no existen nuevas drogas para el tratamiento, se ha demostrado que la actividad física es lo mejor para la prevención en familias donde hay mayor posibilidad de enfermar.

“En el caso de los que ya lo sufren, el control médico adecuado y permanente, apoyo emocional, cuidadores entrenados, talleres especializados, talleres para familiares y actividad física es lo más recomendable para mantener en línea a la enfermedad”, finaliza Gallardo.