HOSPITAL SIN DOLOR: PROGRAMA PARA NIÑOS QUE SE BUSCA IMPLEMENTAR EN LIMA

El  programa “Hospital Sin Dolor en los Pequeños Procedimientos” es el proyecto del Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona en España, con el soporte de la compañía farmacéutica Galenicum, que incluye un conjunto de acciones para prevenir y minimizar el dolor y la ansiedad de los niños frente a los pequeños procedimientos que reciben en el hospital, como una curación, un sondaje o la retirada de una vía.

“Este programa busca impulsar un cambio cultural sobre la consideración del dolor que sufren los niños cuando tienen que enfrentar procedimientos médicos. Para lograr tratar este problema es necesario un abordaje integral y es muy importante llevar a cabo una tarea de sensibilización tanto de los profesionales como de las familias de los niños”, explica Miquel Pons, Director Médico del Hospital Sant Joan de Déu.

Este método cuyo modelo es replicable en cualquier hospital del mundo y recientemente es impulsado por la farmacéutica Galenicum para desarrollarse en Lima, consiste en que los profesionales apliquen de manera sistemática todos los recursos de los que disponen para evaluar si los pacientes infantes sufren dolor y tratarlo con los medios adecuados, teniendo en cuenta que el dolor se puede dar en cualquier procedimiento y no solo en intervenciones  complejas.

“El dolor adquiere una nueva dimensión en los más pequeños y en muchas ocasiones nos reciben la consideración necesaria”, Erich Büchen, socio cofundador de Galenicum,quien ha querido reivindicar la labor de las empresas como soporte en este tipo de iniciativas y ha expresado su deseo porque proyectos de este tipo sigan impulsando la asistencia sanitaria.

¿CÓMO ACTÚA EL MÉDICO?

Los pediatras han de informar a los niños en qué consisten los procedimientos utilizando un lenguaje adecuado y adaptado a su edad. Las líneas de acción se basan en la administración de analgésicos, como pomadas, jarabes o gotas, y también en las técnicas de distracción, el refuerzo positivo y la presencia de los padres. Todo esto para alejar al niño del dolor

Kit de no hacer daño
Entre las herramientas del que disponen los profesionales, se encuentra el “kit de no hacer daño”, que incluye fármacos y dispositivos pensados para evitar que los niños experimenten dolor. Un ejemplo es el óxido nitroso, que representa una terapia inhaladora no invasiva y que tiene un efecto muy rápido y seguro para aliviar el dolor.

Kit de distracción
También se hace uso del “kit de distracción”, con el objetivo de dirigir la atención del niño lejos del dolor y centrarla en un elemento agradable. Un elemento de distracción que está dando muy buenos resultados son las burbujas de jabón: mediante este juego, el niño realiza, sin darse cuenta, ejercicios respiratorios que le ayudan a relajarse y a focalizar su atención lejos del procedimiento doloroso.

Familia, como soporte importante
Otros elementos, que ayudan a los profesionales a lograr minimizar el dolor en los pequeños procedimientos son la escala del dolor, el papel activo de los padres y el refuerzo positivo, para que al niño se le reconozca su valentía.
En quirófano, incluso, se están llevando a cabo cambios importantes que permiten mejorar la información y aumentar el número de padres que acompañan a sus hijos hasta que se duermen antes de una intervención.