1 DE CADA 20 NIÑOS EN EL PERÚ SUFRE DE DERMATITIS ATÓPICA ACOMPAÑADO DE TRASTORNOS DEL SUEÑO

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Para la mayoría de los niños, la dermatitis atópica es un auténtico reto porque llega a desencadenarse en ataques de picor que hacen que su día pueda llegar a ser difícil. Para ayudarlos, por más de 25 años, La Roche-Posay ha estado activamente comprometida con la prevención y tratamiento de la dermatitis atópica con su gama de productos Lipikar. Los cuales ayudan a hacer una diferencia en la vida de las personas con piel atópica.

La dermatitis atópica es una enfermedad cutánea crónica inflamatoria. La piel es seca, sensible e hiperreactiva. Además, la piel carece de los lípidos que se encuentran naturalmente en su superficie y que la protegen de los alérgenos potenciales. Bajo estas circunstancias, los irritantes que se encuentran en el medio ambiente y que son generalmente bien tolerados, como el polen, el polvo y algunos productos de higiene, puede penetrar la piel y causar un brote de eczema. Por lo general, la dermatitis atópica se produce después (y a veces antes) de los tres meses de edad y puede durar entre unos pocos meses y varios años, dependiendo del niño.

“En un niño que tiene la susceptibilidad alérgica y que usa jabones con detergente va hacer que la piel se dañe más y va tener más alergia dentro de esa piel, el no cuidar la piel del niño al usar ropa sintética y ajustada y permitir que el niño no se bañe bien, van a ser los factores para una piel atópica” informó el Dr.Daniel Torres del Insituto Nacional de Salud del Niño.

Las familias con niños atópicos perciben esta condición con los ataques de picazón y brotes de eczema; y saben que el cuidado de la piel juega un papel muy importante en su vida cotidiana. Es por ello que La Roche-Posay tiene el propósito de ayudar a los pacientes que sufren esta patología para que tengan una mejor calidad de vida.

“Podemos darnos cuenta que un niño tiene dermatitis atópica porque la primera característica es que empieza con el picazón en los ojos, nariz, cuello, brazos, y en la noche se rascan, encontrando zonas de enrojecimiento y lesiones, estos serían los signos de que un niño tiene dermatitis atópica” preciso el Dr. Torres.

Las personas con dermatitis atópica no solo sufren los síntomas ya mencionados en la piel, sino que se genera un malestar psicológico y social. 9 de cada 10 niños con dermatitis atópica sufren de trastornos de sueño porque se pasan 1/4 de la noche rascándose.** Dado esto, el 50% de los padres menciona que el rendimiento escolar de sus hijos se ve afectado como resultado***. Esto está respaldado por muchos dermatólogos que han tratado a pacientes jóvenes experimentando dificultades en la escuela, así como problemas psicológicos como la tartamudez o estrés debido a las burlas en la escuela.

En estos casos, el 85% de los padres encuentran la atopía como un impacto negativo en su propio estado emocional. Los padres se sienten impotentes al ver que sus hijos están sufriendo y en muchos casos sin tener la respuesta aún de un médico.

En ese sentido, María Luisa Andreev, jefe de producto de La Roche-Posay comenta: “La dermatitis atópica es una condición que afecta no solo a nivel físico, si no a nivel emocional y que tiene un gran impacto en la calidad de vida de las personas que la padecen. En La Roche-Posay estamos comprometidos con hacer más conocida esta patología que afecta a 1 de cada 5 niños a nivel mundial para lograr un rápido diagnóstico e iniciar con el tratamiento lo más pronto posible”.

A continuación, los especialistas brindan 10 consejos para prevenir la picazón:

Dense una ducha rápida a 34°C.
Límpiense con las manos en lugar de con esponja o guante de ducha.
Elige un producto de higiene adaptado.
Sequen su piel dando golpecitos suavemente, no frotando.
Apliquen un bálsamo especializado todos los días por todo el cuerpo: rostro, cuello, orejas, manos, brazos, estómago, piernas, pies. En este caso, pueden utilizar el nuevo Lipikar Stick AP+ y llevarlo en la mochila.
Córtense las uñas para evitar hacerse daño si te pica la piel.
Laven su ropa con un detergente en polvo sin suavizante o fosfatos, y aclara bien las prendas.
Ventilen su habitación y no pongan la calefacción muy alta.
Elijan ropa de algodón en lugar de lana o tejidos sintéticos.
Eviten las almohadas o edredones con plumas.