BAYLOR ST. LUKE’S: “20% DE PACIENTES TERMINAN CON MARCAPASO PERMANENTE”

Nuevos dispositivos para TAVI y los riesgos de conducción y a largo plazo fueron los conocimientos que compartieron los especialistas del Baylor St. Luke’s Medical Center con Diario Médico tras el Congreso Latinoamericano de Cardiología.

El implante valvular aórtico transcatéter (TAVI) ha tenido una evolución importante en beneficio del paciente con un alto riesgo quirúrgico, desde su aparición con la válvula Edwards, hasta las actuales auto expandible CoreValve, las dos aprobadas en Estados Unidos, que son las mejores por la evidencia e información que hay, han aparecido otros para otras válvulas cardíacas.

“Ahora más importante son los dispositivos de la válvula mitral. Ahora podemos hacer un reemplazo de la valvula aórtica, pero también podemos usar otros dispositivos para cerrar la fuga mitral o insuficiencia mitral. Pero también ahora tenemos a pesar a usar válvulas para válvula de reemplazo de la válvula mitral. Este es una gran innovación en la parte de cardiología estructural es la posibilidad de tratar no solamente la válvula aórtica sino también la válvula mitral”, señala el Dr. Guilherme Silva, del Baylor St. Luke’s Medical Center, y expositor del Congreso Latinoamericano de Cardiología en Lima.

En el mercado existen al menos unas ocho válvulas cardíacas, que requieren de un entrenamiento del profesional que las va implantar. “Los estudios revelan que el profesional que más cirugías hace lo va ir haciendo mejor, por lo que es importante para un paciente que este procedimiento se haga en un hospital o con un profesional que tenga un buen volumen de pacientes atendidos por este mal”, señala Silva.

Los pacientes que son candidatos a este procedimiento son los llamados de riesgo moderado y alto de morir con cirugía a pecho abierto. El tiempo de duración de este dispositivo, son de cinco a ocho años, pero las últimas versiones duran un poco más, señala la Dra. Joanna Molina, Docente del Baylor College Medicine Houston y electrofisióloga, del mismo hospital.

La Dra. Molina, advierte que la práctica de conducción del TAVI, tiene sus riesgos, como por ejemplo problemas de sangrado y perforación. Y antes de las nuevas versiones de TAVI  que había en el mercado, existía riesgos a largo plazo de accidentes cerebrovasculares por coágulos que se formaban en las válvulas. “Pero ahora con las nuevas generaciones eso ya no es un problema y las complicaciones a largo plazo que son más frecuentes son terminar con un marcapaso pero aun así no hay diferencia en la sobrevivencia del paciente si llega a ocupar el marcapaso” explica la ponente del Baylor St. Luke’s Medical Center.

La especialista señala que los pacientes usan un marcapaso temporal como parte del procedimiento que se deja puesto por si el paciente desarrolla un bloqueo cardíaco y se necesita estimulación mediante el marcapaso temporal. No obstante, un 20% de los pacientes intervenidos, aproximadamente, terminan con el marcapaso de forma permanente, después de tres días o las primeras semanas de ser evaluado.

FIBRILACIÓN AURICULAR

Por otro lado, una de las patologías que más atiene la Dra. Molina, es de pacientes que tienen síntomas de falla cardíaca, muy sintomático y están en arritmia, para lo cual un recurso es la ablación. “Síntomas y falla cardíaca nos lleva a decidir como primera línea una ablación por encima de solamente medicar al paciente. El paciente que está en fibrilación siente falta de respiración, palpitaciones, falta de energía, todos eso es síntomas de fibrilación auricular” subraya.

Esta condición es frecuente en población que tiene presión alta, obesidad y apnea del sueño.  Todos estos son factores de riesgo para desarrollar fibrilación auricular independiente de la edad, pese a que se desarrolla más en personas mayores. De presentarse en personas jóvenes es porque tienen algún problema tiroideo u otra situación como pericarditis o infección que puede estar causando algo reactivo en el corazón. En el último caso se trata la afección que causa la fibrilación y la misma con medicación.

Para los casos de fibrilación auricular más severos se puede usar radiofrecuencia o crio ablación, que es congelar, en vez de quemar, para aislar las venas pulmonares, que es el primer paso que se hace. “Cuando se hace por primera vez una ablación de fibrilación auricular hay que empezar con aislamiento de venas pulmonares, nada más” indica la Dra. Molina.

Si hay recurrencia hay que hacer una segunda ablación cauterizando otras áreas, añade. Que exista recurrencia se debe a que no se aislaron bien las venas pulmonares. “El 80% de los pacientes tienen reconexión de las venas eléctricas pulmonares y esa es generalmente la causa” explica. Asimismo, señala que de los pacientes que pasan consulta con ella, el 60% aproximadamente están inclinados a llevar una terapia de ablación por los síntomas. Hay otros que son completamente asintomáticas y están bien controladas con medicamento, este representa el 40%.

El grado de eficacia en la ablación va depender del estadio de la fibrilación auricular. En un estadio paroxístico, por ejemplo, como ablación de primera vez la eficacia es de aproximadamente 75% y con una segunda ablación sube a 85%. Los pacientes que son candidatos a medicación, se les trata con pastillas (anticoagulantes) para evitar un Accidente Cerebrovascular (ACV) que es lo primero que puede acontecer con la fibrilación auricular. También medicamentos para controlar la frecuencia cardíaca, si el paciente está en fibrilación y un anti rítmico para mantener al paciente en ritmo. “Depende de cuál es el abordaje que se va tratar a largo plazo”, finaliza.