Desnutrición clínica: ¿Cuál es la situación de los pacientes hospitalizados en Perú?

El 74.2% de pacientes internados en hospitales del Perú presentan desnutrición clínica moderada y grave, aumentando notablemente el costo de hospitalización en casi 300% por mayor vulnerabilidad a complicaciones y focos infecciosos, sostuvo el Dr. Guillermo Contreras, jefe de la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) de la Clínica Cayetano Heredia.

Según el especialista, la desnutrición clínica es una condición caracterizada por la deficiencia de nutrientes que impide al paciente mantener sus funciones vitales de manera óptima, mientras se encuentra hospitalizado. Principalmente afecta a los pacientes con enfermedades crónicas o en UCI.

“Es vital que los enfermos sean alimentados adecuadamente, de esta manera reducimos el riesgo que adquieran de infecciones intrahospitalarias, u otros males que incrementen notablemente su permanencia en un centro médico. Recomendamos que reciban líquidos y nutrientes de manera precoz y correctamente indicada, especialmente proteínas, para un desarrollo favorable de su salud”, explicó.

El jefe de UCI indicó que existen dos vías de administración de nutrientes, que deben ser consideradas complementarias en los pacientes de más alto riesgo, para evitar un cuadro de desnutrición clínica. La vía intravenosa, que proporciona aminoácidos, carbohidratos y grasas de manera precisa; y la segunda, que se realiza mediante sondas, a través de la vía digestiva, siendo actualmente la más utilizada.

Un estudio realizado en América Latina por United for Clinical Nutrition, identificó que sólo el 10.2% de internos en Perú se alimenta por ambas modalidades. El 85.4% se nutren exclusivamente por sondas y el 4.4% por vía intravenosa, representando un gran riesgo para su vida.

El doctor precisó que la desnutrición clínica es un problema de salud pública que debe ser atendido inmediatamente, no sólo en Perú, sino a nivel mundial por las consecuencias negativas que presenta como la prolongación del tiempo de hospitalización, tiempo de estancia en UCI, aumento de probabilidad de muerte y complicaciones en las enfermedades.

“Los profesionales de la salud debemos contribuir a mejorar la calidad de vida de los pacientes y asegurar su recuperación en el menor tiempo posible, a menor costo, evitando el aumento de los índices de mortalidad y complicaciones en sus enfermedades, garantizando una mejor calidad de vida”, manifestó Contreras.